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miércoles, junio 04, 2008

¿Es la persona un fin o un medio?

Ando estos días preparando un artículo para el especial de Razón y Palabra que coordina Marta Rizo y que lleva por título "Filosofía y Comunicología" (saldrá con los artículos aceptados para publicación en julio de 2008, creo). Mi propuesta es la de recuperar el pensamiento de algunos "filósofos del diálogo" para que entendamos mejor la comunicación interpersonal y nuestra relación con los demás. O lo que es lo mismo. Utilizar el pensamiento de los Buber, Mounier o Marcel para fundamentar la parte más "humana" de la comunicología. Cada vez me interesa más esto, el otro, la persona como tal... Aunque sé que no puedo detenerme mucho en estos menesteres, que al final me desvío en exceso de la comunicación y termino leyendo a Kant.

Y a esto iba. De cara a entender mejor al otro, que para Buber es una prolongación de mi propio yo, dice Kant que el hombre es un valor absoluto, es un fin en sí mismo y un fin objetivo, lo que implica que sirve este principio para toda la humanidad. De esta cuestión, se deriva un imperativo práctico: “Obra de tal modo que te relaciones con la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio” (Kant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, año 1998, página 104).

Ahora me pregunto cómo solemos tratar a los demás, si de manera desinteresada o, por el contrario, con un propósito concreto: el alcanzar un fin determinado.

miércoles, febrero 21, 2007

La clase política en la picota o por qué ésta no gobierna: sólo interesa el poder a secas, sin más

El descontento de la ciudadanía con la clase política es quizá uno de los rasgos más característicos de este maravilloso sistema democrático que tenemos en España. El contento y la desafección no es hacia algún partido político concreto, sino hacia los políticos en general, sin mayor discernimiento de partido, ideología o candidato. Es, a lo mejor, este hecho el que explica la baja participación que ha tenido el referendum celebrado en Andalucía hace tan sólo unos días.

Una de las principales críticas es que la clase política centra sus intereses en la "discusión metapolítica", es decir, en el discurso sobre la política. Me explico. Interesa más lo que tú has dicho sobre una cosa que afirmó ayer no se qué fulano, que la solución del asunto en sí. Las comparecencias se suceden por doquier, no para solucionar los problemas, sino para desmentir y desdecir al contrario. Panda de mediocres. En España tenemos una clase política que, sinceramente, no nos merecemos. ¿Es esta situación nueva? En absoluto. Supongo que los políticos que en 1898 hablaban de que éramos una superpotencia y de que venceríamos a Estados Unidos no se llevaban mucho con los Blanco, Zapatero, Rajoy o Acebes (nada más de mentarlos, acaba de salirme un sarpullido casi sin proponérmelo).

La verdad es que he de decir que esta es la opinión que me merecen los políticos a nivel nacional, no así autonómico o local, donde, evidentemente, no hay espacio para la "metapolítica" (no escibiré sobre la política regional, mejor lo dejo para otro momento).

Pues bien, al hilo de esta clase política nacional tan nuestra, escribía hace unos días en ABC Olegario González de Cardenal, de la Real Academia de Ciencias MOrales y Políticas, un artículo titulado "Dinamismos sociales y poder político". EL artículo no tiene desperdicio. Como prefiero que lo leáis directamente, sólo diré con lo que me he quedado: "Los pilares que sostienen la casa de la patria son la ciencia, la cultura, la moral y la religión. La política no es su soberana, sino la sierva que debe velar por ellas".

UN saludo a todos!