Este año no he enviado ni una sola felicitación por correo ordinario. Me he creado la mía propia con el nacimiento de mi casa de Murcia, que me hacía ilusión por ser la primera vez que lo poníamos (en mi familia, tradicionalmente hemos concentrado todas las celebraciones en el campo, de ahí que los belenes y demás hayan quedado reservados siempre y exclusivamente para nuestra casa de Cuevas -Fuente Álamo, Murcia, España-).
Deseo que deseéis mucho y bueno: retos, aspiraciones, conquistas... Siempre he creído que para alcanzar algo basta con desearlo y, obviamente, poner todos los medios para que se termine cumpliendo. POr eso el problema en ocasiones está en que nos secamos y perdemos, incluso, nuestra capacidad de desear.
Un abrazo! 
Pd. Veréis que mi felicitación no va dirigida a todo el mundo. Sólo deseo para la buena gente (con nombres y apellidos). Al resto (envidiosos, siniestros, trepas, mentirosos, hipócritas, fraudulentos, pelotas, sinvergüenzas...) no les deseo nada, lo siento. Cuando pienso en transmitir buenas vibraciones, buena vida, sólo puedo hacerlo pensando en la gente a la que tengo cariño.