La obra recrea una sociedad futura en la que la lectura está terminantemente prohibida, de tal manera que la ciudadanía vive idiotizada, sin capacidad de pensar ni criticar, completamente manipulada por los medios de comunicación (sobre todo por la televisión). Supongo que si los miembros de las escuela de Frankfurt hubieran hecho una peli, sin duda hubiera sido parecida a Fahrenheit.
El contenido de la obra está de moda, pues andamos en el sistema educativo español a la greña por el tema de los niveles educativos de nuestros adolescentes (por cierto, este artículo de Pérez Reverte no tiene desperdicio): la cultura visual, el ver, has desbancado a la cultura tradicional, la del libro, la de toda la vida. ¿Para qué voy a leer si tengo la televisión, mucho más entretenida y con la que he de ejercer un menor esfuerzo?
La cuestión está en que la lectura es la auténtica herramienta capaz de desarrollar la inteligencia, así que sin lectura el ser humano pierde su capacidad de racionalización, de argumentación, de abstracción, de comprensión y conocimiento del mundo, de juicio crítico. Alguien podrá decirme que por qué, que no lo entiende. La respuesta es sencilla: la parte cognitiva de nuestro cerebro se activa, sobre todo, con el poder racional de la palabra. La imagen, debido a su base perceptiva, genera emociones, así que cuando vemos es nuestra parte emocional la que se activa, más que la cognitiva.
¿Es exagerada la apuesta de Bradbury? El autor acierta recreando una sociedad en la que nadie lee, porque sinceramente creo que sin libros la sociedad sería tal cual podemos ver en este maravilloso film. Afortunadamente, siempre quedarán los "hombres libro", que son las personas que abogan y defienden el poder de la palabra y luchan para que no se pierda la auténtica cultura.
Así que lo dicho, de mayor quiero ser "hombre libro".
Un abrazo!




PD. Creo que viendo nuestras caras de felicidad, no hace faltar detallar más sobre cómo lo pasamos en el congreso...