lunes, junio 19, 2006

Una carta con ton y son.

Queridos humanos:

Soy Susana, o Suxi o Shutsi...

Parece mentira que siendo tan iguales y que compartiendo el mismo viaje nos sintamos a menudo tan solos, tristes y perdidos. He de reconocer que hoy siento una gran angustia en mi interior quizá motivada por mi gran deseo de querer hacerlo todo y querer llegar a todos o quizá, esta desazón, solo venga por la ausencia de energía, por no encontrar hoy una vía de escape que me abra los ojos y me re-descubra la mirada, esa que tengo, y que no sé por qué, hoy me falta.

Mi familia es cojonuda y mis amigos son hadas y duendes que habitan los bosques encantados, que me quieren y que desean lo mejor para mi. Tengo la libertad de movimiento y los versos de mi adolescencia recogidos en cuadernos de papel vegetal. Conservo los besos y la presencia de las noches mágicas y procuro no volar demasiado alto para no olvidar, sobretodo, que no se volar. Intento sonreír ante este futuro incierto y lucho por no dejar atrás esa sonrisa, que reconozco como el idioma universal.

Pero queridos humanos, hoy me siento rara, jodidamente rara (no me perdonen la expresión) y no reconozco este sentimiento, o quizás si, y lo único que intento es ocultarlo. ¿Y para qué darle un nombre? , ¡Qué manía estúpida la de intentar expresar con palabras un sentimiento o una emoción! Yo digo: abrázame, mírame, descúbreme.

Al ir escribiendo estas letras y al escuchar la melodía de mi corazón, sé que mi verdadero deseo hoy es que nos COMUNIQUEMOS. Sí. Que nos comuniquemos y que hagamos de esa comunicación un descubrimiento, y he de añadir aquí, que esa comunicación comienza con Leo (Leonarda) y con la oportunidad que me brinda de compartir este proyecto juntas, que para mí es sinónimo de ILUSIÓN.

Queridos humanos, también pienso que para que ésta comunicación sea significativa entre todos nosotros, debe estar VIVA, e ir más allá de “ti y de mí” para alcanzar el NOSOTROS. Me gustaría que nos preparásemos para aceptar que nuestras vidas pueden ser diferentes y que aún así podemos compartir este viaje y ayudarnos en el camino.

Así que aquí va mi propuesta en este día tan raro y a la vez tan especial, único e irrepetible. Aprovechemos los vientos que están a nuestro favor y dejemos de luchar en solitario, o por lo menos, dejémonos acompañar.

Yo ya me siento mejor. ¿Cómo estás tú?




3 comentarios:

Leo García Jiménez dijo...

Cómo me siento? Encantada de que te hayas unido a esta movida y de que comuniques con tanta belleza lo que sientes.

Suxi, tus palabras son mis palabras, nadie mejor que tú podía haber expresado cómo a veces sentimos el alma oprimida, hundida... ¿Sabes lo bueno de todo esto? Que siempre hay un día mejor, que la tristeza es "temporal" y que como todo "temporal", termina pasando, alejándose.

Es entonces cuando hay que disfrutar de los buenos momentos, acumular muchos "pequeños ratos" en los que sientes que alcanzas la felicidad... Y no bajar la guardia, porque también sabes que tarde o temprano volverá el maldito "temporal".

Pero creo que hoy es de esos días en los que el sol luce en lo más alto... has publicado tu primer comentario en nuestro blog!!! Y además es precioso.

Así que disfrutemos el momento. ¿Y el "temporal"? Ahora, ni pensar en él... Démosle una temporada de descanso... y, como dice Suxi, construyamos entre todos un nosotros.

Un abrazo a todos!!!

Anónimo dijo...

¡Qué bueno poder expresar con palabras un sentimiento tan íntimo como habitual en todos nosotros!. Y qué acertado reconocer la sonrisa como idioma universal. Por eso, sonríe. Tú, sonríe siempre, aunque hoy tu sonrisa sea una sonrisa triste, porque como decía aquel, "más triste que una sonrisa triste, es la tristeza de no poder sonreir".
Leo, como amiga tuya que soy, mi más sincera enhorabuena por el blog.

Septembrino Caprino dijo...

El verdadero idioma universal(que hasta los perros entienden) no está en la sonrisa... sino en el bostezo.

:O

Buen trabajo, Suxi.


Lo siento, no soy muy poético... pero te doy la bienvenida y espero con impaciencia nuevos comentarios tuyos.