miércoles, febrero 21, 2007

La clase política en la picota o por qué ésta no gobierna: sólo interesa el poder a secas, sin más

El descontento de la ciudadanía con la clase política es quizá uno de los rasgos más característicos de este maravilloso sistema democrático que tenemos en España. El contento y la desafección no es hacia algún partido político concreto, sino hacia los políticos en general, sin mayor discernimiento de partido, ideología o candidato. Es, a lo mejor, este hecho el que explica la baja participación que ha tenido el referendum celebrado en Andalucía hace tan sólo unos días.

Una de las principales críticas es que la clase política centra sus intereses en la "discusión metapolítica", es decir, en el discurso sobre la política. Me explico. Interesa más lo que tú has dicho sobre una cosa que afirmó ayer no se qué fulano, que la solución del asunto en sí. Las comparecencias se suceden por doquier, no para solucionar los problemas, sino para desmentir y desdecir al contrario. Panda de mediocres. En España tenemos una clase política que, sinceramente, no nos merecemos. ¿Es esta situación nueva? En absoluto. Supongo que los políticos que en 1898 hablaban de que éramos una superpotencia y de que venceríamos a Estados Unidos no se llevaban mucho con los Blanco, Zapatero, Rajoy o Acebes (nada más de mentarlos, acaba de salirme un sarpullido casi sin proponérmelo).

La verdad es que he de decir que esta es la opinión que me merecen los políticos a nivel nacional, no así autonómico o local, donde, evidentemente, no hay espacio para la "metapolítica" (no escibiré sobre la política regional, mejor lo dejo para otro momento).

Pues bien, al hilo de esta clase política nacional tan nuestra, escribía hace unos días en ABC Olegario González de Cardenal, de la Real Academia de Ciencias MOrales y Políticas, un artículo titulado "Dinamismos sociales y poder político". EL artículo no tiene desperdicio. Como prefiero que lo leáis directamente, sólo diré con lo que me he quedado: "Los pilares que sostienen la casa de la patria son la ciencia, la cultura, la moral y la religión. La política no es su soberana, sino la sierva que debe velar por ellas".

UN saludo a todos!

2 comentarios:

María dijo...

Ya lo decía Habermas; no hay conexión entre "el mundo de la vida" y el sistema.
En teoría los medios de comunicación tendrían que dejar de reproducir exactamente lo que dicen los políticos y servir de intermediarios para que los dos mundos se unan.
El papel de los medios es el de formar a los ciudadanos para que puedan participar en el discurso político.

Lo que ha pasado en Andalucía no es más que un reflejo de la desconexión entre los intereses de políticos y ciudadanos.


Pdt.:Ya se me ha pasado lo de esta mañana ;)

Leo García Jiménez dijo...

maría:

Sí, estoy más o menos de acuerdo. No sé, no termino de ver lo de que los medios deban "formar" en el sentido más estricto de la palabra, aunque supongo que tienes razón.