sábado, junio 30, 2007

¿Qué es Murcia? Señas de identidad de una región española

Plaza del ayuntamiento de Cartagena

Catedral de Murcia


Madre mía, llevaba sin actualizar un par de semanas, cosa que aunque no os lo creáis, me merma bastante. En fin, supongo que es lo que tienen los finales de curso académico, la asistencia a congresos, el cierre de proyectos de investigación y la preparación de estancias investigadoras para el verano: que por más horas que le eches, no terminas nunca. Y claro, lo primero a lo que recorto tiempo es al blog...
Así que quien diga que junio-julio son meses tranquilos miente como un bellaco...

BUeno, el caso es que no quería actualizar con este tema (tengo en el tintero una teoría de la comunicación de uno de mis alumnos que publicaré en breve), pero acabo de encontrarlo y me parece súper interesante. Se trata de definir, de señalar los rasgos de identidad de la Región de Murcia, comunidad española sureña, cálida, costera y tranquila (aunque el otro día se publicó un estudio en el que se apuntaba que en la capital vivimos estresados por el tráfico, la contaminación y los escasos espacios verdes).

¿Qué es Murcia? ¿Quiénes somos los murcianos? Como creo que ya he comentado en alguna ocasión, ha sido ésta una región bastante olvidada por el resto de España durante la época moderna (no así a lo largo de la historia), una zona castigada por el olvido de los gobiernos centrales durante los tres últimos siglos, aunque esa tendencia está cambiando.

Supongo que ese olvido ha generado un cierto sentimiento de inferioridad, aunque no creo que sea tan importante como para que forme parte de nuestra identidad, dado que históricamente Murcia ha sido un gran reino, zona próspera y destacada taifa de Al Andalus -s.VIII d.c.- o reino de la Corona de Castilla a partir del s.XIII. Fue en aquél momento en el que con uno de los reyes castellanos más emblemáticos, Alfonso X el Sabio, Murcia alcanzó uno de sus mejores períodos. De hecho su corazón y sus entrañas descansan en nuestra catedral, puesto que así fue dispuesto por el gran monarca en agradecimiento a la lealtad que le había rendido la ciudad durante la reconquista a los árabes. El Reino de Murcia también tuvo un papel clave en la conquista del reino de Granada... A partir del siglo XVI Murcia (cuyas fronteras abarcaban más territorio que las actuales) se convirtió en una zona muy próspera gracias a las industrias de la seda, las minerías de Cartagena y Mazarrón y la mejora de las explotaciones agrícolas. Hasta que la revolución industrial marcó un antes y un después en esta región (más información).

A lo que iba. El caso es que aquí (periódico La Verdad de Murcia) me he encontrado un interesante debate sobre nuestra identidad.

NO tiene desperdicio. Reflexionar sobre lo que somos es sinónimo de madurez, recordemos que estamos celebrando el 25 aniversiario de nuestra comunidad autónoma y a nivel nacional el 25 aniversario de las primeras elecciones democráticas tras la dictadura franquista.

Me ha gustado la siguiente definición:

"Nosotros somos los españoles de verdad. Somos la mezcla de toda las versiones culturales castellanas, meridionales y mediterráneas de la Península. Y el cafre de Cánovas nos castigó, como todos los poderes centrales del Estado, con las medidas proteccionistas que llevaron a que la región de mis abuelos fuera atrasada y sin posibilidad de inversión. No somos andaluces, no somos valencianos, no somos castellanos... Porque somos murcianos. Y nos define la originalidad de la mezcla. Nuestro problema es que nos hemos creído la mala prensa nacional y hemos asumido nuestro complejo de inferioridad. El día que salgamos de aquí y no ocultemos nuestra procedencia, y el día que no corrijamos nuestro acento (no confundir con garrulos, que de esos ahí en todos los sitios), seremos más felices con nosotros mismos. Y ojo; serán todos los ingleses, franceses, alemanes, etc. los que nos descubran nuestra región. Y si no al tiempo".

Y tú, ¿quién crees que son/somos los murcianos?

Un abrazo!

10 comentarios:

María dijo...

Lo que me pasa con tu blog es súper raro: si entro normal me sale el post antiguo; para conseguir ver éste, he tenido que darle a "junio" (que no sé por qué, la verdad, porque está ya en julio), y milagrosamente ha salido. Sin embargo, cuando vuelvo a entrar, sale la vieja otra vez. En fin... la tecnología y blogger, que están estresados con el calor.

Ahora al tema:
Como bien dice la definición, somos una mezcla,y para prueba, un botón (o sea yo, que mi abuelo era extremeño, y el padre de mi padre es madrileño).
Me encanta vivir en Murcia; la pena es que es una ciudad que ha sido castigada por todos y cada uno de sus gobernantes, desde los últimos 75-50 años. Se han ido cargando edificios históricos, palacios, ruinas, jardines...y lo peor es que continuará hasta que ya no quede nada más que edificios tipo Moneo.
Vivir en Murcia es genial porque todo está a dos pasos y, la verdad, no creo que nuestro estrés se deba al tráfico y la falta de jardines, más que nada porque la gente, desgraciadamente, apenas va ya a los jardines. Yo voto por el estrés calorífico.
En cuanto al acento, el murciano está mucho menos reconocido que otros más cerrados (y reconocibles) como el andaluz o el catalán,pero personalmente, me parece que es un acento mucho más cómodo de oír; es decir, ni suena tan "perfecto" como en castilla ni tan cerrado como los que he dicho antes. Ahora bien, acento murciano no debe significar NUNCA castellano "garruleitor". Además, hay multitud de palabras y expresiones murcianas que, no sólo se están perdiendo, sino que se están tratando de apropiar en otros sitios; sin duda comparten un mismo origen, pero el problema es que los demás se promocionan más y mejor que Murcia, por aquello del "sentimiento de inferioridad" que nos han intentado imponer.

Pdt.: No ha sido el 30 aniversario de las elecciones?

Gema dijo...

Soy murciana; de padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y tatatarabuelos murcianos. Descendiente de Antonete Gálvez (ese es el tatatarabuelo, jeje), me he criado en la Huerta del Segura y me he hecho grande a base de zarangollos, pelotas, ensaladas murcianas, arroces, michirones y paparajotes. Vamos, que a 'murcianismo' no me gana nadie. Mi padre conoce el arte del desembojo, ha pedido casa por casa 'la ebrica del quijal'(el Halloween panocho), ha participado en matanzas y sigue cuidando de sus limoneros y arrancando la sisca con esfuerzo y dedicación huertana, esto es, estoica.


Tengo un marcado acento panocho, pero, sorprendentemente, me han dicho en infinidad de ocasiones que si soy andaluza o sudamericana (!!) por mi forma de hablar. Me lo dice gente de la Región (como me pasó ayer con un chico de Cartagena), de otras comunidades de España (madrileños, catalanes y vascos), e incluso de fuera de nuestras fronteras (erasmus de Bulgaria, Italia, Austria y Chile). Mi panocho es fruto de una evolución natural que coge influencias de aquí, allí y allá. Mi raza podría ser la árabe, la judía, la sudamericana, o a saber.

Me fascina la esencia de Murcia, especialmente la idiosincrasia de los pueblos y las tradiciones más costumbristas. No sólo no tengo ningún sentimiento de inferioridad por ser murciana, sino que presumo de serlo con conocimiento de causa.

Llevo a mi tierra por bandera allá donde voy (aunque no salgo mucho, todo hay que decirlo), pero también soy consciente de lo que SOMOS, o mejor dicho, de lo que NO SOMOS. Lo siento, pero, como pueblo, todavía nos queda mucho que andar.

Personalmente, me quedo con la gente del Norte español. Me gusta su visión de la historia y la realidad contemporánea. Son conscientes de su pasado, analizan el presente y se construyen un futuro. Creo que nuestra principal diferencia con respecto a ellos es que el murciano es pasivo, espera a que le lleguen las cosas, se resigna ante un destino incierto (o eso dice él).

Como pueblo, todavía no hemos alcanzado la mayoría de edad. Confío en las nuevas generaciones y en los ancianos visionarios, pero mientras siga quedando gente que no conoce otra cosa que el bar de la esquina y el Salsa Rosa de los sábados, seguiremos sin rumbo fijo, anclados a una desidia involucionista.

Quizá el temor nos impida definir nuestra esencia, quizá tengamos miedo de que con el debate sobre nuestra última diferencia se abra la brecha del separatismo. Quizá nuestra abulia es tan acusada que preferimos ponernos burdas excusas...

Pues eso, que está bien que empecemos a plantearnos quiénes somos, que nos pongamos sobre el monolito que iluminó a los primates de Kubrick y que cobremos conciencia de nosotros mismos, porque sería una pena que los murcianos pasásemos por el mundo sin pena ni gloria, sin espíritu ni esencia.

Anónimo dijo...

Ca uno es ca uno y sus caunás y si coges a un mursiano, como si coges a un húngaro, y lo pones más pallá, y hablas con él, igual da que aiga comío abicas tiernas que pantumaca. Quicir que todo eso de la identidad es un camelo de los políticos para meneársela a costa del pueblo, alimentar su soberbia y emborracharse con su propia estupidez. Y si hablas con el húngaro lo que te interesa, lo que te importa, no tendrá nada que ver con su identidad geográfica y toda esa milonga. Los argentinos son tal, los turcochipriotas, cual, los murcianos ... ¡Anda ya!
Y pa qué hablar de la identidad religiosa, el más grande emplume universal.
Me gusta este rincón, vivir en lo alto de un monte o pegado al Mediterráneo (da igual qué ma), Eso y si ese tío es más o menos hijoputa será su identidad y la que realmente lo identifique.

Ricky Santos dijo...

Hola amigos: Soy Ricardo Santos, un cardiólogo peruano, cuyo bisabuelo era murciano, y se llamaba Antonio Santos Cavalier. Yo se que en el trayecto que hizo en compañía de su esposa, Rosario Bruna, en dirección a sudamérica, a fines del siglo XIX, ella falleció de neumonía. Ellos iban hacia Chile, pero por la enfermedad de mi bisabuela tuvo que bajarse del buque con sus hijos, de apellido Santos Bruna, en el Puerto del Callao, en Lima-Perú. Mi bisabuelo murió poco después, en 1908, pero su heredad que fue mi abuelo fue José Federico Santos, Vocal de la Corte Suprema del Perú, su nieto que es mi padre es un famoso abogado penalista peruano, José Antonio Santos, y yo modestamente soy un médico y aparte un baterista de jazz en Perú. A mi me gustaría mucho saber de mis ancestros, y la verdad es que no logro conseguir nada. De repente alguien me pueda ayudar a saber más de mis orígenes, y yo le estaría muy agradecido. Un abrazo a esa tierra de la cual provengo y cuyo apellido tengo orgullo en llevar. Les doy mi blog que es http://rickysantosbateria.blogspot.com

Leo García Jiménez dijo...

BUenas a todos!

YA pensaba yo que a estas alturas de julio no quedaba gente por la blogosfera...

Por partes.

Anónomo, yo sí que creo que la identidad de cada uno está marcada por el sitio en el que se ha criado... Aunque obviamente, no sólo por eso, también por la educación recibida, el propio carácter (en parte, predeterminación genética), las experiencias que hemos ido acumulando y un largo etcétera, pero también por la tierra en la que hemos nacido. Estoy convencida de que yo misma, con mis mismas circunstancias (familia, amigos, trabajo...) en otro ámbito geográfico no sería tal cual soy hoy. Lo que sucede es que el ser de sitios distintos no debe ser una barrera porque todos, en esencia, somos lo mismo, seres entitativamente iguales. POr eso está genial conocer a gente de otros lugares, viajar, hablar y ver...

Me han encantado las descripciones de Gema y María, dos murcianas de tomo y lomo (iba a poner de "pura raza" pero mejor no, no vaya a ser mal interpretada).

Gema, no te lo pienses dos veces y publica este post como artículo de opinión en "La Opinión" (valga la redundancia...). María, a ti te diría que hicieras un especial de los murcianos en la tele, pero mejor no, dejémoslo ahí :-)

A mí también me gusta Murcia, mejor dicho, la Región de Murcia... Cuando yo era pequeña siempre decía que ser de aquí era lo peor, imposible hacer algo interessante en la vida... Y mi tía siempre me recordaba que los escritores y pensadores eran de lugares pequeños, que qué mas daba si habías nacido en una gran ciudad o en un pueblo remoto... Hay que ver las cosas que recuerda una de la niñez...

Soy de Cuevas de Reyllo, un pequeño pueblo del campo de Cartagena y cuando no voy un domingo a reencontrame con lo que fui y con lo que seré, siento que no soy yo y me falta algo... Es esa zona de la región murciana un área esteparia, un paraje inóspito en el que el sol es plomizo y en donde los atardeceres son dorados y marrones, como en las obras de Millet (prometo algún día colgar una fotografía para confirmar lo que digo). Y sé, cuando recorro sus caminos antes de llegar a mi casa, a mi origen, que soy eso y me gusta saber lo que soy...

Ahora bien, creo que una de los rasgos que más nos identifica es la tendencia a quedarnos aquí, al sur, desconectados de todo, "porque como en Murcia se vive tan bien"... Y es cierto, que se vive de lujo (no quisiera terminar mis días en otro lugar que no se éste) pero hace falta salir, ver y enriquecerse con lo que hay "ahí fuera". Superando esa pequeña trampa en la que podemos caer, creo que ésta es una buena tierra, que da buenos frutos.

Ricardo, bienvenido al blog! Un placer tenerte por aquí, no dudes en preguntarnos sobre Murcia, que estaremos encantados de describir, y hablar, y reflexionar...

Un abrazo a todos!

gema dijo...

Sólo una cosa que se me olvidó... Cuando se celebraron las primeras elecciones autonómicas después de la dictadura y aprobamos nuestro Estatuto de Autonomía salió a relucir a la ésfera pública el problema de la falta de identidad de los murcianos. No se trata de una invención de los políticos, ni de interpretaciones diabólicas de los evangelios apócrifos, ni de conspiraciones de los lobbies catalanistas, no. Se trata de un problema que llevamos arrastrando más tiempo del que creemos, aunque no siempre fue así (sólo hay que fijarse en las reivindicaciones políticas y sociales que los murcianos llevamos a cabo durante la I República).


El caso es que nos vimos obligados a bautizar nuestra Región y, al contrario que vascos, catalanes, galllegos, etc., etc., nos paralizó la indecisión. Estuvimos apunto de autodenominarnos REGIÓN FRUTALENSE!!!! Ahora los murcianos seríamos frutícolas, que no digo que uno no pueda ser frutícola sin perder la dignidad, pero sí que demostramos, en esa coyuntura histórica, una MIAJA de falta de determinación.
Sólo eso.

Un besico para la profe!

Anónimo dijo...

Hola. Soy un Madrileño de ascendencia asturiana y residente en Madrid, sin embargo por "motivos del corazón" he visitado y tratado mucho con Murcia.

Voy a ser bastante sincero para intentar aportaros un punto de vista no condicionado. Creo que la principal riqueza de Murcia es su gente. Maravillosa, sincera, honesta y cordial ... no os podeis hacer una idea de lo diferente y conciliador que resulta frente a la soberbia, frivolidad, consumismo y antipatía que se respira por otras zonas de España, acentuado en la capital .. me recordais a la gente de mi madre, Asturias, en eso.

Su principal defecto es el poco respeto por vuestro patrimonio y medio ambiente. Lo siento pero es así ... un desarrollo urbanístico indiscriminado y mal planificado, una pésima integración de elementos culturales y naturales en pro de una modernidad especulativa, "cutre" e imprudente.

Una gestión totalmente inapropiada de vuestros recursos naturales y una apuesta de futuro económico descabellada (hablo de los famosos campos de golf y holding vacacionales).

Bien decis q habeis sido una comunidad abanadonada por los líderes centrales, pero tb teneis malos líderes locales a los que seguís apoyando y fijais vuestra vista en modelos sociales y económicos q no tienen nada que ver ni con los murcianos ni las posibilidades de esta región.

Sin embargo y pese a todo, si dejé mi corazón en Murcia desde Madrid os digo que tengo muy claro que allí estará mi futuro.

Leo dijo...

Anonimo: tal y como he puesto en uno de mis ultimos post, creo que nos has definido perfectamente, al menos yo veo reflejada fielmente la sociedad murciana en tus palabras.

UN abrazo,

bamberg dijo...

Hola, me he encontrado este blog buscando informacion sobre murcia, porque m pido el traslado para ahí
He visitado este verano vuestra región y me ha encantado, aunque la he conocido como lo hace una turista, nada más
Os pido informacion de Murcia, qué pueblos cercanos a la ciudad son más bonitos y con más infraestructura para vivir,guarderias, hosspitales, piscinas, gente, marcha....
además os pregunto, ¿es fácil hacer amigos ahí? Imagino que más fácil que en el norte será, no?
gracias por echarme una mano, estamos muuy perdidos de adónde ir, pero sabemos que tenemos que irnos de esta comunidad insoportable, donde todo es politica y han hecho del idioma una lucha. gracias!!
bamberg10@yahoo.es

Anónimo dijo...

jajaja, y pones que "garrulos, de esos ahí en tdas partes" joer macho, mala prensa ate haces a ti mismo, con ese "AHÍ"